
Por: Jimena Canales
Subgerente de Producto en la Universidad Científica del Sur
El Global Wellness Institute (GWI) publicó en noviembre 2025 el informe “Global Wellness Economy Monitor 2025”
Este revela que la industria del bienestar crecerá a un ritmo de 7.4% anual (2024-2029), llegando casi a los 9.8 trillones dólares en 2029.
El bienestar, según el GWI, se entiende como la búsqueda activa de actividades, elecciones y un estilo de vida que nos lleva a un estado holístico de salud.
Esta definición es multidimensional puesto que implica diversas áreas como salud física, mental, social, emocional, entre otras. De hecho, de la industria del bienestar derivan 11 sectores.
La encuesta ‘‘Future of Wellness’’ de McKinsey, publicada en mayo 2025, revela 5 segmentos de consumidores en esta industria:
1.- Optimizadores maximalistas (25%): digitales, curiosos y abiertos a nuevas tecnologías, priorizan calidad sobre precio.
2.- Entusiastas seguros (11%): comprometidos con el fitness, invierten en gimnasios, apps y nutrición deportiva.
3.- Tradicionalistas de la salud (20%): valoran hábitos simples y verificados, con bajo interés en tecnología.
4.- Consumidores con dificultades de salud (24%): buscan mejorar, pero enfrentan estrés y baja motivación, especialmente en control de peso.
5.- Desentendidos del bienestar (20%): muestran escaso interés, compran lo esencial y son sensibles al precio.
Adicionalmente, 30% de la generación Z y Millennials afirma darle mayor prioridad a su bienestar versus el año anterior, en comparación al 23% de generaciones mayores.
Igualmente, las generaciones más jóvenes reportan un mayor nivel de agotamiento y peor salud en general, frente a la generación X y Baby Boomers.
La industria del bienestar representa dinamismo y expansión, en un mercado global multigeneracional con arquetipos variados de consumidores.
Este terreno es retador para los profesionales de la salud, que independientemente de su rama, requieren desarrollar una mirada humanista, centrada en las necesidades de cada persona.
Sin embargo, también se amplía el campo para perfiles de áreas como negocios, tecnología, turismo o diseño, que aporten en el desarrollo de productos, servicios y experiencias innovadoras.
El camino hacia el bienestar nos sitúa en el centro nuestros hábitos y decisiones, y genera oportunidades laborales que impactan positivamente en la vida de las personas.