
La demanda de expertos en protección digital crecerá 29% hasta el 2034 y el mundo enfrenta un déficit de 4.8 millones de profesionales. Conoce por qué esta ingeniería combina datos, tecnología y oportunidades globales.
Cada segundo, en algún lugar del planeta, una empresa sufre un intento de ataque informático. Bancos, hospitales, universidades, aeropuertos: nadie está exento.
Y detrás de cada organización que logra frenar ese ataque —o recuperarse rápido de él— hay un profesional formado para anticiparse a la amenaza.
Esa es la propuesta de la carrera de Ingeniería en Ciberseguridad y Ciencia de Datos de la Universidad Politécnica del Perú (UPP), una carrera que fusiona dos disciplinas que hoy son inseparables: la protección de sistemas y el análisis masivo de información.
María Chang, decana de la Facultad de Ciencias Empresariales de la UPP, conoce el terreno de primera mano. Es economista por American University, magíster en Ciberseguridad, Conflicto y Cibercrimen por la Universidad de Nueva York, y trabajó en Accrete AI, compañía estadounidense que desarrolla soluciones de inteligencia artificial para defensa y ciberseguridad al servicio del Gobierno de Estados Unidos.
¿Qué hace único a este programa?
La carrera no forma solo "hackers éticos" ni analistas de datos, forma profesionales capaces de hacer ambas cosas a la vez.
Además, tiene un enfoque internacional deliberado. Un ciberataque puede originarse en cualquier país y golpear a una empresa peruana en cuestión de segundos, así que el plan de estudios busca que los alumnos manejen las mismas tecnologías y prácticas que se usan en el resto del mundo.
No hace falta saber programar desde el día uno

Uno de los mitos más comunes es que hay que llegar "sabiendo código" para estudiar esto. No es así. La decana es clara: la programación se aprende progresivamente durante la carrera.
Lo que sí ayuda a un postulante es contar con:
Este último punto no es un detalle menor: proteger una organización nunca depende de una sola persona, ni únicamente del área de sistemas.
Todo lo que se aprende en el camino
El plan formativo cubre programación, redes, sistemas operativos, bases de datos, seguridad informática, inteligencia artificial y análisis de datos.
A la par, el estudiante aprende a identificar vulnerabilidades, evaluar riesgos, proteger información y responder ante incidentes cuando ya ocurrieron.
También hay un componente que muchos no esperan: ética, legislación, gestión de riesgos, continuidad operativa, emprendimiento y liderazgo.
Porque ciberseguridad no es solo manejar herramientas técnicas, también es entender cómo funciona una organización y qué información es realmente crítica para ella.
Durante la carrera, además, el estudiante puede ir sumando cuatro microcredenciales que certifican su avance y fortalecen su empleabilidad incluso antes de graduarse:
¿En qué puede trabajar un egresado?
La respuesta corta: en casi cualquier sector. La transformación digital hizo que bancos, empresas de salud, colegios, mineras, aerolíneas y entidades públicas manejen hoy información sensible que necesita protección constante. Eso convirtió a estos profesionales en una necesidad, no en un lujo.
Entre las funciones y puestos posibles están:
Los puestos de consultoría senior o asesoría gubernamental requieren, claro, más años de experiencia. Pero varios de estos roles son alcanzables desde los primeros años de carrera profesional.
¿Cuánto se gana y cuánto dura la carrera?

La Ingeniería en Ciberseguridad y Ciencia de Datos de la UPP dura cinco años (diez ciclos académicos). Al finalizar, el egresado obtiene el grado de bachiller y, luego, el título de ingeniero o ingeniera.
En cuanto a sueldos, las cifras son un buen incentivo:
• En Perú, un profesional recién egresado puede ganar entre S/2,500 y S/4,000 mensuales, según la empresa, el sector, el dominio del inglés y las certificaciones que tenga.
• En Estados Unidos, la remuneración anual de un analista de seguridad de la información fue de US$124,910 en mayo de 2024, según cifras oficiales (cifra que agrupa distintos niveles de experiencia, no solo a quienes recién comienzan).
El dominio del inglés, las certificaciones internacionales y la especialización en áreas como seguridad en la nube, respuesta ante incidentes o informática forense pueden marcar una diferencia salarial importante.
Una carrera sin fronteras
La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos proyecta que el empleo de analistas de ciberseguridad crecerá 29% entre 2024 y 2034, muy por encima del promedio de otras ocupaciones.
A eso se suma que, a nivel mundial, existe una brecha de 4.8 millones de profesionales en ciberseguridad, según el Consorcio Internacional de Certificación en Seguridad de Sistemas de Información.
En un mundo donde un ataque puede originarse en cualquier lugar y golpear en segundos a una organización al otro lado del planeta, estudiar esta carrera no solo abre puertas en el Perú: las abre en cualquier país que necesite proteger su información. Y, hoy, esa es prácticamente cualquier organización del mundo.
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